Etapa 1 · Autoliderazgo y fundamentos ejecutivos
El punto de partida es la persona. Al terminarla se decide con supuestos explícitos, se comunica una decisión impopular y se sostiene criterio bajo presión.
Programa abierto · español · licencia MIT
288 clases en 24 partes y seis etapas, cada una con su caso ejecutivo, su práctica deliberada y su bibliografía verificable. Sin registro, sin coste y sin publicidad.
El recorrido es acumulativo: cada nivel añade una unidad de responsabilidad sobre la anterior, y ninguna se salta.
Dicho en términos de qué se administra: yo → equipo → sistema → unidad de negocio → empresa → capital → propiedad.
Cada etapa supone la anterior. Primero se aprende a responder por uno mismo, después por un equipo, después por una unidad de negocio, después por una empresa completa y, por último, a crear la propia.
El punto de partida es la persona. Al terminarla se decide con supuestos explícitos, se comunica una decisión impopular y se sostiene criterio bajo presión.
El salto de responder por uno mismo a responder por otros: equipo, talento, entrega y una operación que no dependa de heroísmos.
La unidad de negocio por dentro. Objetivos y métricas, economía real, sistema comercial y crecimiento con clientes rentables.
La vista del comité de dirección: qué construir, dónde competir, cómo organizarse y qué riesgos supervisar sin delegar la responsabilidad.
La empresa completa: oficina del CEO, directorio, capital y tecnología dirigida por valor y riesgo, no por moda.
Crear en vez de administrar lo creado: validación, formalización en Chile, escalamiento y una estrategia de independencia ejecutable.
Cada parte trae sus 12 clases, sus 4 laboratorios, su caso integrador y su proyecto. Pulsa una para abrir su índice.
Este material es formativo. No constituye asesoría legal, tributaria, financiera, laboral ni de inversión, y completar clases no concede un cargo ni una certificación profesional. Las normas citadas —en particular las chilenas— cambian con la fecha: cada clase cierra con sus fuentes y con la obligación de verificarlas en origen antes de ejecutar un trámite o una decisión real.